
Cuenta la leyenda que tu alma gemela anda perdida al igual que tú y está en ti querer encontrarla. Cuenta la leyenda que hace muchos años, cuando tú eras arena y polvo alguien escribio tu nombre junto a otro en la arena y de ahí nacieron los dos. Sólo que uno quiso mirar la luna, cuando el otro prefirió el sol. Y fue ahí que se perdieron y empezaron su primer viaje: el conocerse a si mismos.